Todo comenzó con preguntas.
Mucho antes de que existiera D9 Hortishop, su fundador, Pablo Tala, estaba interesado en aprender. Quería iniciar su propio cultivo y comenzó a recorrer distintas tiendas de Santiago buscando información, ayuda y asesoría.
Fue durante ese recorrido cuando empezó a darse cuenta de algo que, con el tiempo, terminaría siendo fundamental para el nacimiento de D9.
Muchas de las tiendas que existían en ese momento carecían de conocimiento técnico suficiente. En algunos lugares sí había personas que sabían mucho y podían ayudarte enormemente, pero dependía de tener la suerte de encontrarlas en el momento adecuado.
Incluso llegó un momento en que seguir preguntando podía sentirse incómodo.
Comenzó a estudiar, leer, comprar libros, investigar y experimentar. También a equivocarse, echar a perder cosas y aprender precisamente de esos errores.

